Paseos de un aprendiz de montañero (y el recuerdo a su compañero)

Agosto de 2016 - Ascensión a los Infiernos desde el Balneario de Panticosa

Después de barajar las distintas posibilidades y mis escasas fuerzas decido en mi segundo paseo pirenaico intentar subir a los Infiernos. Teniendo en cuenta que he pasado grandes ratos en el Purgatorio de Guadarrama y que dentro de no mucho espero ir al cielo pues me faltaba conocer los Infiernos.
Perfil de altura - Descarga del Track
Por detrás del refugio Casa de Piedra comienza una senda coincidente con el GR11 que sin preámbulos comienza a coger altura zigzagueando entre el bosque

La más pequeña de las cascadas pirenaicas supera con mucho a cualquiera de las de mi adorado Guadarrama. El Salto Dero Pino me impresiona y me recuerda un poco a la última de las cascadas del Purgatorio

 
Por detrás va quedando la zona del balneario.
Después de un rato aparece la Cascada del Fraile que habrá que remontar por la izquierda tras un pequeño alivio en el camino.
En hora y media desde el comienzo se llega al Ibón Bajo de Bachimaña dando vista al refugio del mismo nombre.
El camino ahora discurre plácidamente rodeando los dos ibones de Bachimaña
Ya aparece la gran isla del ibón superior...
...que continúo rodeando sin esfuerzo ni desnivel
Al poco se aprecia la Cascada de los Azules que, bien por la época del año o por la magnificencia de las otras cascadas vistas, no parecen gran cosa.
Por debajo queda el ibón alto y un precioso valle que más tarde vería con multitud de tiendas. Si duda un lugar perfecto para acampar.

El Ibón Azul y una nube que no presagia nada bueno, sobre todo después del día anterior que se lo pasó enterito lloviendo, en ocasiones bastante fuerte

 
Creo que podría ser el Pico de Piedrafita.
El Ibón Azul Alto o del Infierno
Ya se empieza a imaginar el Cuello del Infierno y la Marmolera
 
Ahora si que se ven los Infiernos y la Marmolera. Buff...
Por fin llego al Cuello del Infierno con el Pico e Ibón de Tebarray.
En el collado hacemos equipo Edu, que ha ascendido desde Respomuso, y yo para intentar las cumbres.
Primero ascendemos mediante una trepada sencilla al Garmo Blanco (2.982 m), en cuyo descenso se desprendió una gran laja que costó a mi acompañante un pequeño susto, afortunadamente sin grandes consecuencias.
Ya vemos el resto de cumbres.
Me sorprendo al ver el Valle de Tena con Sallent y la espléndida Peña Foratata.
Poco a poco conseguimos una pequeña cumbre previa al Infierno Occidental.
Mi querido Balaitous y las Frondellas

Desde la cumbre occidental de Infiernos (3.073 m) observo emocionadamente la Marmolera que he estado admirando días atrás desde Sallent. Creo que ya estoy servido por hoy de emociones

Los Ibones de Pondiellos y el que creo que es el Garmo Negro y a su izquierda la Aguja de Pondiellos
Edu me anima y aunque no me hace mucha ilusión la muy aérea travesía de la Marmolera nos encaminamos a ella.
 
Haciendo caso omiso a un paisano que me ha recomendado dejar los bastones para hacer la travesía agarrándome a la roca, poco a poco y con cuidadín gozamos al atravesarla.
 
La vista a la derecha (O.N.O.) deja ver los ibones Azul, Bachimaña Alto y Bramatuero.
Finalmente hacemos cumbre en el Infiernos central donde las vistas son espléndidas. Según mapas 3.082 m, según mi GPS 3.076 m.
Al fondo (izquierda) Vignemale
Ibones de Pondiellos Y Valle de Tena
Selfie con el mar de nubes en Francia.
Ahora con el otro Infierno (Occ.) y la Marmolera. Creo que al fondo está el Balaitous.
Bueno, pues ya hemos hecho la mitad del camino por lo que muy a pesar nuestro y extremando precauciones iniciamos el, bajo mi punto de vista, delicado descenso hasta el collado.
En el collado nos despedimos
 
Poco a poco voy bajando con la rodilla derecha bastante chunga. ¡Que sea lo que Dios quiera!
Junto al Ibón azul Bajo ya han plantado varias tiendas. El lugar es ideal para pernoctar.
 
 

Por fin llego a la altura del refugio de Bachimaña. La bajada se me está haciendo eterna y la rodilla "curiosamente" empeora según bajo.

Once horas después llego al aparcamiento del balneario. Ha sido una de las ascensiones más placenteras de mi vida.

Un abrazo a mi hipotético lector.